Basada en su novela Las ninfas a veces sonríen, Ana Clavel propone "Espacio disponible para cualquier diosa o dios que lo quiera ocupar", performance ejecutado por Daniela Garco el día de la inauguración. El pedestal y la placa alusiva quedaron en exhibición durante la muestra, de modo que el público pudiera interactuar, subirse, apropiarse de ese espacio y jugar a ser una deidad de su paraíso personal.